La Chicha: sabor sabor
En una entrada anterior hablábamos de los placeres y los aromas del café, esa bebida que ha recorrido el mundo y que ha hecho famosa a Colombia por sus variedades de granos, sus coloridos y las películas y canciones que hacen tributo a él.
Hoy les traigo para que conozcan los secretos de otra bebida que siendo más espirituosa y no tan mundial como el café. Pero es para Centroamérica y en Colombia en particular, casi una bebida nacional. Estamos hablando de “la chicha”. Seguro que si vienes a nuestras tierras colombianas vas a tener el placer de probarla. Debes saber que estás saboreando uno de los brebajes de la madre tierra mejor reconocidos. Y si ya has probado en nuestro suelo la chicha, pues bien, ya sabes de lo que estamos hablando, pero igual te invito a que te sumes a leer un poco de su historia y su preparación.
Aunque hoy día es más conocida como bebida alcohólica, si se sirve fresca y recién preparada es un riquísimo acompañamiento para las tardes de intensos calores de tierras colombianas. Eso sí, si se la deja fermentar esta bebida hecha a base de maíz, azúcar (o miel) y hervor, puede tener una graduación alcohólica interesante y convertirse en una bebida fuerte.
Aunque en Colombia como trago estuvo prohibida por mucho tiempo la fabricación de la chicha no pasteurizada, hace poco volvió a autorizarse su fabricación artesanal. Y vamos que es necesario que pruebes de hacerla, si no quieres perderte uno de los sabores más ricos que hayas probado nunca.
Paso a paso
Para prepararla necesitamos: Hojas de helecho silvestre; 5 libras de maíz en grano blanco blando; 1 litro de miel; 10 litros de agua
Lo primeros que tenemos que hacer es moler el maíz, se va a formar una masa a la que le agregamos la mitad de la miel. Ponemos esto en una vasija de barro y la dejamos fermentar por 15 días. Pasado ese tiempo, hacemos una nueva molida y le agregamos el resto de la miel. Con el preparado hacemos bolitas a las que les haremos huecos con los dedos.
Forramos una olla la con las hojas de helecho en su interior y le agregamos el agua. Cocinamos nuestras bolitas por 12 horas y agregando poco a poco el agua necesaria. Se formará una mazamorra que lo colocaremos en una vasija de barro o una moya y le vamos agregando más miel y agua, en un proceso a lo largo de siete días. Y listo, ya está a punto para consumir.
Para degustarla en nuestras tierras
Si la receta le salió fantástica, ni que decirle de consumirla en las calles de Bogotá en el festival de la chicha, el maíz, la vida y la dicha, o en cualquier festividad que reúna a los colombianos. Aunque ya no es la bebida más tradicional para algunos pueblos, sigue estando presente en todas las celebraciones como símbolo de tradición. Vas a decirme que no te dan ganas de probarla. Vente a Colombia y saborea con nosotros este exquisito sabor. Si estás pensando en acercarte, visita la reserva de hoteles para conseguir las plazas que estás buscando.
Categorias: Gastronomia Colombiana, Turismo en colombia.
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